jueves, 25 de noviembre de 2010

Canción "Todos a cruzar"

       A continuación, les dejamos el vídeo de una canción infantil muy divertida que trata sobre la seguridad vial y sobre cómo debemos de cruzar la calle.

Poesía "La Calle"

ANDO POR LA CALLE,
NO POR DONDE QUIERA,
YA QUE ME HAN DICHO
QUE DEBO IR POR LA ACERA.
PASAN LOS COCHES,
ATENDIENDO AL SEMÁFORO,
QUE ES QUIÉN VIGILA
Y NOS DA PASO.


Para ver más poesías y poder escucharlas, visitar la página:

Videojuegos Educativos

       Con los videojuegos educativos los niños podrán trabajar las diferentes áreas de manera más lúdica. En esta página podrás jugar a este videojuego relacionado con el mundo de las matemáticas, cuyos personajes son ratones al igual que el cuento. ¡Será muy divertido!             





   
  

Fichas para trabajar el abecedario en infantil

       Con estas fichas lo que pretendemos es trabajar las diferentes letras y vocales que componen nuestro abecedario, para lograr que los niños vayan familiarizándose con la lectoescritura. Además, son fichas llamativas, lo que resultará más fácil para captar la atención de los niños y niñas de Educación Infantil. También, al ir cada letra o vocal acompañada con una imagen y, que se puede colorear, los niños se sentirán más motivados a la hora de aprender.

       Aquí les dejamos el enlace de la página donde se encuentran dichas fichas para que puedan observarlas.



lunes, 22 de noviembre de 2010

Cuento: "Ratón de campo y Ratón de ciudad"

       Érase una vez un ratón llamado Tomás que vivía en una humilde madriguera en el campo. Allí, no le hacía falta nada. Tenía una cama de hojas, un cómodo sillón, y flores por todos los lados. Cuando sentía hambre, el ratón buscaba frutas silvestres, frutos secos y setas, para comer. Además, el ratón tenía una salud de hierro. Por las mañanas, paseaba y corría entre los árboles, y por las tardes, se tumbaba a la sombra de algún árbol, para descansar, o simplemente respirar aire puro. Llevaba una vida muy tranquila y feliz. 


       Un día, su primo ratón llamado Miranfú que vivía en la ciudad, vino a visitarle. El ratón de campo Tomás le invitó a comer sopa de hierbas. Pero a Miranfú, acostumbrado a comer comidas más refinadas, no le gustó. Y además, no se habituó a la vida de campo. Decía que la vida en el campo era demasiado aburrida y que la vida en la ciudad era más emocionante. Acabó invitando a su primo a viajar con él a la ciudad para comprobar que allá se vive mejor. El ratón Tomás no tenía muchas ganas de ir, pero acabó cediendo ante la insistencia de Miranfú. 

 

       Nada más llegar a la ciudad, el ratón Tomás pudo sentir que su tranquilidad se acababa. El ajetreo de la gran ciudad le asustaba. Había peligros por todas partes. Había ruidos de coches, humos, mucho polvo, y un ir y venir intenso de las personas. La madriguera de su primo era muy distinta de la suya, y estaba en el sótano de un gran hotel. Era muy elegante: había camas con colchones de lana, sillones, finas alfombras, y las paredes eran revestidas. Los armarios rebosaban de quesos, y otras cosas ricas. En el techo colgaba un oloroso jamón. Cuando los dos ratones se disponían a darse un buen banquete, vieron a un gato que se asomaba husmeando a la puerta de la madriguera. Los ratones huyeron disparados por un agujerillo. 

  

       Mientras huía, el ratón Tomás pensaba en el campo cuando, de repente, oyó gritos de una mujer que, con una escoba en la mano, intentaba darle a la cabeza con el palo, para matarle. Tomás, más que asustado y hambriento, volvió a la madriguera, dijo adiós a su primo y decidió volver al campo, lo antes que pudo. Los dos se abrazaron y Tomás emprendió el camino de vuelta. Desde lejos el aroma de queso recién hecho, hizo que se le saltaran las lágrimas, pero eran lágrimas de alegría porque poco faltaba para llegar a su casita.
       De vuelta a su casa Tomás pensó que jamás cambiaría su paz por una ciudad, llena de coches, semáforos y mucha locura.